El Plan Secreto de Cambiemos en el Poder (II)

Ya vimos por qué 2016 fue un año de transición. Se desarmó la bomba y no estalló la crisis abierta a la que estábamos acostumbrados los argentinos en cada fin de ciclo.

¿Pero cuál es el proyecto de gobierno? ¿Es cierto que, como critican por izquierda, Macri tiene un plan neoliberal de ajuste que nos lleva al estallido o, como le pegan por derecha, es solo populismo kirchnerista con buenos modales que por falta de ajuste vamos al estallido?

Va mi visión de lo que está pasando.

Cambiemos sueña con que Argentina sea un país con cada vez mas empresas, cada vez más competitivas, que creen más y mejor trabajo genuino y vendan más aquí y a más países para poder ir bajando la enorme pobreza heredada (con el Estado muy presente cumpliendo su rol de generar esas condiciones, además de ocuparse de la seguridad social, justicia, defensa, obras públicas, etc). En un país con una fuerte tradición estatista y donde el empresario no es sujeto de admiración sino todo lo contrario, que el objetivo sea la prosperidad del sector privado no es poca cosa. Pero a diferencia del peronismo menemista, no cree en el liberalismo puro y el desarrollo espontáneo. Tampoco es la continuidad del peronismo kirchnerista, sólo porque se mantienen YPF y Aerolíneas estatales y la Asignación Universal por Hijo. No es ni la UCeDé ni "kirchnerismo para chetos". Es otra cosa y no un promedio de ambos.

Es diferente no sólo en el objetivo sino en el método. Resuelve problemas concretos y no se pierde en discusiones simbólicas tan caras a otros espacios políticos. No se mueve en el eje "derecha-izquierda política" sino en el eje resultados-chamuyo. Es gestión orientada a resultados.

Cambiemos parte del diagnóstico de que tenemos una economía cerrada, ahogada de impuestos pero también otros costos, menos expuestos, que nos impiden ser competitivos. Y en vez de la devaluación (y baja del salario real) como solución inmediata a todos los males, intenta corregir los motivos por los que somos caros. Si como fundador del broteverdismo me permiten extenderme en la metáfora agronómica, la Argentina es un huerto en un suelo sin nutrientes, saturado de sal, con las paredes bloqueando el sol y alimentado con napas de agua contaminadas. La tarea (lenta, aburrida, sin épica) es ir removiendo uno por uno los factores que impiden el desarrollo.

Primero se atacaron los más obvios y sistémicos: el cepo, el costo del capital, la inflación, los impuestos, que son el envenenamiento por exceso de sal que mencionábamos arriba. 
El costo promedio de la deuda Argentina es ahora 4,80% anual en dólares (a corto plazo paga 2,75% las Letes, a 30 años paga 7,15%). Ayudado por la situación internacional, son las tasas más bajas de nuestra historia. Hace muy pocos años, y en la misma situación internacional, el kirchnerismo colocaba deuda al 15% en dólares.

Esto es importante porque el costo que paga el Soberano (la República Argentina) al emitir sus bonos es el piso para el sector privado. Bajando el costo del capital, la cantidad de proyectos privados a largo plazo que se hacen rentables sube porque la rentabilidad necesaria baja. Ej: Los proyectos de energía renovable (inversiones a 20 años) que durante el kirchnerismo requerían cobrarle al Estado u$120 el MWh, hoy (con contratos similares y comparables) promediaron US$ 57,44 por MWh. Es la magia de bajar el costo de la deuda (lo que requirió salir del default pagándole a los holdouts, emitir deuda nueva para pagar deuda vieja, etc).

Inflación e impuestos es la lucha más difícil por el enorme déficit heredado pero en 2016 fue la primera vez que bajó la presión tributaria desde 2002 y la inflación de los últimos 12 meses se encuentra al escribir estas líneas (julio 2017) y con la economía en crecimiento, en 21%, el nivel más bajo desde 2009 (año en el que bajó porque la economía se desplomó como un piano).

Pero lo más interesante no son los factores macroeconómicos sino los más micro, donde con un análisis de espina de pescado se va buscando entender ¿por qué este producto es más caro? y reducir los costos, empezando por la logística. Los dejo con el trágico ejemplo de los celulares de Tierra del Fuego (artículo del 2015) y retomaremos en un siguiente post. 


El Plan Secreto de Cambiemos en el Poder (I): Desarmando las bombas heredadas


Primero entendamos que el PJ nos ofreció la economía cerrada kirchnerista con empleo ficticio (se dejó de crear empleo privado fuerte en 2008 y prácticamente del todo en 2013) y la apertura indiscriminada menemista de los 90 con tipo de cambio fijo y apreciado (dólar barato).

Como saben los que ven cómo llegamos al 2015 (inmenso déficit, inflación reprimida con un dólar atrasado y ficticio y con tarifas congeladas cada vez con más déficit, déficit cubierto con emisión que genera inflación), la continuación del modelo K concluía en un implosión del estilo de Venezuela. Y como recuerdan los que la vivieron, el menemismo concluyó en la explosión del 2001 al no saber/querer/poder De la Rua desactivar la bomba de la convertibilidad.

Cambiemos asume y -al revés de De la Rua- sí se hace cargo y desarma la herencia recibida, lo que implica necesariamente un costo en actividad económica. La unificación del tipo de cambio (desarmar el cepo) implicó una devaluación, y por la irresponsable sobreemisión de pesos de la gestión anterior, el Banco Central necesariamente debió emitir Lebac con altas tasas para ir absorbiendo el dinero de más y evitar la hiperinflación. Estas tasas se van bajando en un proceso gradual y no se puede hacer magia. Estas tasas altas pegan en la economía.

Luego, cuando tenés gente con tres A/C que paga 3 dólares de luz por mes (como yo), necesariamente tiene que aumentar y mucho, y no hay manera de que no impacte en el consumo. A los más necesitados se les dio la tarifa social que reciben varios millones de personas (ahora en todo el país) pero a la mayoría de la gente tiene que pagar más por su gas, electricidad, agua, transporte. Hasta 2015 Buenos Aires pagaba entre 5 y 7 veces menos de luz que en el interior, una injusticia unitaria. Los subsidios se fueron achicando gradualmente, pero son insostenibles para las arcas públicas.

¿Cómo se sostuvo el gradualismo? Con deuda, aprovechando la única herencia positiva del cristinismo: el bajo nivel de endeudamiento. Para no seguir aumentando el nivel de deuda, lo único que podés hacer es bajar el déficit: aumentar los ingresos (pero el kirchnerismo dejó un nivel impositivo record histórico, no hay margen para aumentar más los impuestos que además te frena la generación de empresas y empleo) o bajar el gasto. La mayor parte del gasto se la llevan los subsidios a las tarifas y a las empresas públicas como Aerolíneas (que bien manejada viene bajando su déficit fuertemente).

El otro problema que genera la emisión de deuda es que entran muchos dólares, y eso tira el Tipo de Cambio para abajo. Bajar el déficit ayuda a sostener el tipo de cambio más alto (el peso más devaluado), que es la protección natural de una economía periférica.

Así y todo, habiendo devaluado, eliminado las retenciones a las exportaciones, subido las tarifas, con tasas altas para evitar la hiper, la caída de la actividad económica fue similar a la del 2014, cuando Axel devaluó sin arreglar nada, y muchísimo menor a la del 2009 (y ni comparable a la del 2001). Eso es un éxito.
(fuente del gráfico: Economista Martín Polo, Analytica)

Acá la serie mucho más larga, donde se puede comparar la caída del 2016 contra las piñas del 2009, 2012 y 2014.
(fuente del gráfico: Economista Martín Polo, Analytica)

A su vez, la inflación fue contenida y en el segundo semestre de 2016 y estaba en el rango de 1,5% mensual (20% anualizado).

¿Alcanza para llegar a las elecciones de junio y octubre con la economía en marcha? Final abierto.

Marginalmente se podrían haber hecho algunas cosas mejor, pero nada substancial. Lo que estoy diciendo es que ahora no estamos bien pero cualquier otro escenario alternativo real hubiera sido entre peor y mucho peor. En el próximo post voy a contar, ahora sí, cuál es el plan del gobierno, diferente del kirchnerismo y del menemismo.

Si te interesó este post, podés leer más detalles acá.

La Mateada: Lenguaje con mal olor

Artículo publicado el 8 de agosto de 1998 en la newsletter "La Mateada".

,;';,;';,;';,;';,;';,;';,;';,;';,;';,;';,;';,;';,;';,;';,;';,
                   Lenguaje con mal olor
,;';,;';,;';,;';,;';,;';,;';,;';,;';,;';,;';,;';,;';,;';,;';,

Los argentinos rendimos culto al ano. Si, como escuchan. En ningun
otro pais del mundo (si alguien conoce otro, que lo diga) el lenguaje
coloquial o slang tiene tantas referencias a tan deshonrado organo
como aqui. No solo la palabra "culo" esta en boca de todos, sino
tambien las que se relacionan con sus procesos y productos
fisiologicos, como "pedo", "cagar" y "mierda".

(Antes de seguir, quisiera pedir que aquellas personas que no gustan
de leer malas palabras -- aunque seguro que las dicen -- por favor no
sigan leyendo).

Tiene "culo" una persona muy afortunada. Algo hecho sin razon
justificable esta hecho "al pedo", pero se tuvo mucha suerte si se
lo hizo "de pedo". "En pedo" esta un borracho, y si por ninguna
razon haremos algo, no lo haremos "ni en pedo" (es derivacion del
anterior).

Si tuve miedo, "me cagué". Me traicionaron si "me cagaron". En ese
caso puedo no tener escapatoria, entonces "cagué". Pero me puedo
haber salvado por muy poquito: "me salvé cagando".

Si tengo mucha mala suerte, "estoy cagado por los perros". Si
alguien no me importa nada, "me cago" en el y le digo "Andá a
cagar!" (insulto). Y quien no se ha "cagado de risa" alguna vez, es
decir, se ha reido mucho?

La palabra mierda es tanto o mas usada pero mucho menos versatil:
"Andá a la mierda!" es un insulto muy popular. "Una mierda" es algo
malo, decepcionante, pero si una persona "es una mierda", es malvada,
desleal, egoista, vil.

Para terminar, me parece que este articulo es una cagada... (malo,
chato).